sexo de mi bebé

Una de las mayores ilusiones, durante un embarazo, es saber qué va a ser el bebé que se está esperando. Y es que con esta información se puede empezar a comprar las primeras cosas del nuevo miembro de la familia. Pero ¿cómo saber si tu bebé será niño o niña? Aunque existen muchos mitos para resolver la duda de “cómo saber si mi bebé será varón o mujer”, en esta oportunidad te contamos cuáles son los métodos científicos más confiables. 

Cómo saber si estoy esperando un niño o niña con una ecografía

Las ecografías son uno de los métodos más usados para saber si se tendrá un varón o una mujer como producto del embarazo. Pero ¿a partir de qué tiempo se puede tener esta información por medio de este examen?

El sexo del bebé, según Adiego, Martínez, et al, puede saberse desde la semana 11 a 14 de embarazo, mediante una ecografía. No obstante, el porcentaje de precisión de la determinación va a variar en este lapso. De esa forma, existe un 95% de acierto, cuando se determina a lo largo de la semana 13 y 6 días de gestación, según indican estos autores. Aquellos, se valieron de la visualización del signo sagital y la dirección en la que apuntaba el tubérculo genital para indicar el sexo fetal de 636 gestaciones. 

¿Cómo saber si estoy embarazada de un niño o niña por análisis de sangre?

Hay formas no invasivas de saber si se tendrá un niño o una niña, durante los primeros meses de embarazo. Incluso antes de que pueda realizarse una ecografía para determinar el sexo. Este es un descubrimiento que vio la luz en 1997, cuando los investigadores se dieron cuenta de que en la sangre de la madre había presencia de ADN fetal libre de células. 

La concentración de este aumenta en la sangre de la madre a medida que el embarazo avanza. Según investigaciones basadas en este método, aquel tiene un alto grado de efectividad. De esa forma, presenta una sensibilidad del 98,9% así como una especificidad del 99,6% (Laboratorios LABIN, 2018), mucho más alta que una ecografía.  

Métodos invasivos para determinar el sexo de tu bebé

Este tipo de métodos no suelen recomendarse a menos que se den casos excepcionales, por ejemplo, que exista una sospecha de desórdenes en los cromosomas X, entre otros. Lo que sucede es que los exámenes invasivos representan un riesgo de pérdida fetal en el 0,6% de los casos en las semanas siguientes al procedimiento y de un 2% en lo que resta del embarazo (Laboratorios LABIN, 2018). 

Los métodos invasivos más usados son la amniocentesis y el muestreo de vellosidades coriónicas. 

¿Qué es la amniocentesis?

Según una publicación en conjunto del Hospital Clínic, el Hospital San Joan de Déu y la Universidad de Barcelona, este procedimiento invasivo consiste en la introducción de una aguja espinal que se inserta a través de la pared abdominal de la madre para aspirar una muestra de líquido amniótico. Para este examen, es necesario tener una edad gestacional no menor a 15 semanas y es preferible hacerla a partir de la semana 16. 

El examen no solo logra obtener información como el sexo del bebé, de hecho, la principal razón para seguir este procedimiento es la detección de anomalías en el feto. Eso se debe a la serie de riesgos que representa para el mismo (López y Santillán, s.f.). 

¿Qué es el muestreo de vellosidades?

Como el anterior, es también un procedimiento invasivo, que se puede realizar entre la semana 10 y 13 de embarazo. El método consta de sacar muestra de la placenta y se realiza con el objetivo de saber si el bebé presenta algún trastorno genético (Intermountain Healthcare, s.f.). 

Fuentes:

https://scielo.conicyt.cl/pdf/rchog/v75n2/art08.pdf

http://www.labinlab.com/infolabin-pdf/a9.num54.set-oct18.pdf?ver=1.02

http://revistadigital.uce.edu.ec/index.php/CIENCIAS_MEDICAS/article/download/522/510/

https://intermountainhealthcare.org/ext/Dcmnt?ncid=520490484

https://medicinafetalbarcelona.org/protocolos/es/patologia-fetal/amniocentesis.pdf

Comentarios de Facebook

Leave a Reply