Bebé

Fimosis en bebés

fimosis en bebés

Según la Sociedad Española de Pediatría, casi todos los niños varones nacen con fimosis, no obstante, este es un problema que se soluciona, por sí mismo, dentro de los primeros años de vida. Pero ¿qué es la fimosis en bebés? La fimosis se define como: “la condición en la cual el prepucio no puede retraerse  a través del glande”.

Ésta condición puede ser fisiológica, ya que durante el desarrollo neonatal, el prepucio no es retraible por adherencias. A partir de los 3-5 años se van separando prepucio y glande por el cúmulo de restos epiteliales (esmegma) y las erecciones naturales, lo que hace que se produzca una dilatación progresiva del prepucio, lo que permite la retracción. La Sociedad Española de Pediatría menciona que a los 3 años el 90% de los prepucios descienden totalmente.

Por otro lado, el Dr. Michelle Oconitrillo agrega que existe lo que se conoce como fimosis patológica, esta se considera como tal cuando existe una persistencia en la dificultad para retraer el prepucio, luego de los 4 años asociado a otras condiciones, como dolor, hinchazón del prepucio al orinar, sangrado o infecciones urinarias frecuentes.  No obstante, esto debe ser diagnosticado por un especialista, ya sea un pediatra o un urólogo infantil, ya que ambos tipos de fimosis suelen confundirse.

Diagnóstico de Fimosis en Bebés

Los padres suelen llevar a consulta a sus bebés, cuando notan anormalidades en el pene. El examen que diagnostica la fimosis en bebés es clínico, es decir no requiere de exámenes de laboratorio o estudios con imágenes. Solo un especialista puede diagnosticar si se trata de un caso de fimosis ya que existen otras situaciones médicas con las que puede confundírsele, por ejemplo, con las adherencias balanoprepuciales.

Hay que tener presente también, que cada niño es diferente a otro, por lo que no existe una edad específica, en que la fimosis desaparezca por completo. Según la Sociedad Española de Pediatría, durante el desarrollo de cada uno, tanto la fimosis como las adherencias balanoprepuciales, irán desapareciendo espontáneamente y de forma progresiva. De hecho, comentan que, a los 16 años, solo existirá un 1% de adolescentes que no podrán retraer el prepucio sin problemas. 

Fimosis: Tratamientos

Los tratamientos para la fimosis van a depender de la evaluación de los médicos especialistas, a cargo del niño. Estos darán opciones a los padres para poder combatir este padecimiento. Según Oconitrillo, el uso de esteroides tópicos es uno de los principales tratamientos que se prescriben en el caso de fimosis en niños.

La cirugía, menciona Jesús Gracia Romero (especialista en urología pediátrica), solo debe recomendarse, en el caso de que el paciente no haya respondido bien inicialmente a un tratamiento con corticoides tópicos. Pese a ello, el bebé o niño también sería candidato para una operación, si registrara otros síntomas, como: dificultad para orinar o si ha llegado a desarrollar balanitis (inflamación del glande) o parafimosis (prepucio retraído que ahorca el glande y produce congestión venosa y edema).

El autor, recomienda la opción de la circuncisión en el caso de que el prepucio no se dilate. No obstante, esto debe ser evaluado debidamente por un especialista, según cada caso particular.  Ya que como se ha mencionado líneas arriba, aquel debe presentar otra serie de síntomas, incluyendo infecciones urinarias de repetición.

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Coincide con el anterior Oconitrillo, quien agrega que la circuncisión debe estar limitada a “infecciones urinarias recurrentes, cambios en el prepucio debido a traumas repetitivos, balanitis xerótica obliterante y/o creencias religiosas de los padres”.

Resumen y recomendaciones

La fimosis en bebés es normal en la mayoría de los niños y tiende a desaparecer en los primeros años de vida. Los tratamientos para la fimosis solo deben ser prescritos por un especialista. Aquel diagnosticará la enfermedad y una vez hecho esto puede recomendar medicamentos tópicos o en casos donde surjan complicaciones, abrir la posibilidad de realizar una cirugía. La costumbre de descender de un tirón el prepucio o forzar su descenso, es una práctica que debe desaconsejarse por completo ya que puede producir complicaciones posteriores.

Fuentes:

Gracia Romero J, González Ruiz Y. El pediatra ante los procesos más frecuentes de Urología pediátrica. En: AEPap (ed.). Curso de Actualización Pediatría 2017. Madrid: Lúa Ediciones 3.0; 2017. p. 183-94.  https://www.aepap.org/sites/default/files/183-194_urologia_pediatrica.pdf

Drake T, Davies M. Phimosis in childhood. BMJ 2013;346:f3678.

McGregor T, Pike J, Leonard M. Pathologic and physiologic phimosis. Approach to the phimotic foreskin. Can Fam Physician 2007;53:445448

Oconitrillo-Chaves M. Fimosis en niños. Revista médica de Costa Rica y Centroamerica LXXIII 2016(619):261-63. https://www.medigraphic.com/pdfs/revmedcoscen/rmc-2016/rmc162l.pdf

Tekgül S, Riedmiller H, Gerharz E, Hoebeke P, et al. Guía clínica sobre urología pediátrica. european Society for Paediatric Urology.  https://uroweb.org/wp-content/uploads/14-GUIA-CLINICA-SOBRE-UROLOGIA-PEDIATRICA.pdf

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